El aire acondicionado gestiona la calidad y el confort térmico ambiental.
Radiación: calor directo y eficiente (tipo solar). Convección: calor ambiental por circulación de aire.
Climatizadores: confort mediante tratamiento. Extractores: limpieza mediante expulsión y renovación.
Una fabricación de calidad asegura un flujo de aire eficiente y libre de ruidos.